Jeremías 7: 22-23. Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el dia que los saqué de la tierra de Egipto. Mas esto mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.
En esta lectura, que el Señor me ha permitido proclamar, me hace entender que a Dios no le interesa holocaustos ni víctimas, ya que este no es un mandamiento, es decir, este es un mandamiento de hombres, y por lo mismo no tiene ningún valor para con Dios. De esta lectura se puede entender, que los sacerdotes que establecieron este mandato, lo hicieron a título personal, sin haber sido guiados por Dios. Lo que Él quiere es que escuchen su voz; y, esto precisamente es lo difícil, ya que se escucha la voz de Dios, solo si el lo permite, y los sacerdotes que establecieron esta ley, de acuerdo a lo que Jeremías dice, no estaban escuchando la voz de Dios. Pero la razón principal de que los sacerdotes no podían estar en comunión con Dios, y en consecuencia no pudieron escuchar su voz, se dio por el becerro de oro, ya que esta abominación que hicieron, fue con el consentimiento, precisamente de los sacerdotes, y ya que para Dios, esto es abominación, perdieron toda comunión con Dios. Este culto de adorar al becerro es una tradición pagana, que el pueblo de Israel aprendió en Egipto, y trataron de seguir adorando a este falso Dios cuando estaban en el desierto. Y aunque parezca imposible, hoy en dia la nacion de Israel, esta esperando que nazca una vaca roja, porque esto es señal de adoración, para ellos es un mandato divino, lo cual no es cierto, como podemos deducir de la lectura de Jeremías, y al no ser mandato de Dios, se convierte en idolatría, ya que el pueblo de Israel no esta escuchando la palabra de Dios, si no sus propias interpretaciones, su propia vanidad. En consecuencia la vaca roja, es una absoluta porquería, no es de Dios, y nuevamente la nacion de Israel sera condenada; ellos tienen, la clase sacerdotal judía, ceguera perpetua, no pueden ver ni oír a Dio, y estan llevando a su pueblo a gran sufrimiento, como siempre lo han hecho, porque cuando se desobedece a Dios, esto trae consecuencias graves. La única solución que tienen es, aceptar a Jesús, y no esperar a la vaca roja, Jesús es el único que los puede sacar de la ignorancia. Y si no se acata el nuevo pacto, que es en Jesús, entonces los judíos ortodoxos, con la aparición de la vaca roja, estarán anunciando, según ellos mismo,la llegada del falso profeta, y consiguientemente, el fin de la era. Este, por lo tanto, es el anuncio de la segunda venida de nuestro Señor y Dios Jesús de Nazaret.
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